Excélsior |
El cuento de nunca acabar
Excélsior Sostengo la peregrina idea de que el año que está acabando —en caridad de Dios— no existió. Solamente lágrimas, separaciones, guerrillas, acribillamiento de la fama y la felicidad de ser respetados, y para acabarla de amolar, la espantable presencia … |