El cuento de nunca acabar


Excélsior

El cuento de nunca acabar
Excélsior
Sostengo la peregrina idea de que el año que está acabando —en caridad de Dios— no existió. Solamente lágrimas, separaciones, guerrillas, acribillamiento de la fama y la felicidad de ser respetados, y para acabarla de amolar, la espantable presencia